Hombres.

A éstas alturas nuestras misivas me siguen sonrojando. Me cuesta escribir sin ser tan obvia en mis deseos hacia ti; me tiembla el pulso mis labios se resecan no logro disimular algo me quema, ardo por dentro (quisiera volar). Hombres, ustedes los que no temen amar, que nos hacen florecer de mil maneras, para poblar…

Vuela, volemos…

Te fuiste y con tu partida se fueron esas ilusiones, esos sueños, esos planes, ese deseo, al que tontamente, llamamos amor. Sabíamos que nada se haría realidad y aún así cada día lo alimentábamos más y más. Fue el amor más bello, sin duda, porque es lo que los dos buscamos desde hace tiempo y creamos una…